La Agenda de Gran Canaria










   

Tecnicas de meditacion en la luz

MEDITACION: ASPECTOS BASICOS

Lugar: Es aconsejable tener un lugar fijo donde realizar la práctica, que nos permita estar a solas y sin que nos interrumpan.

Podemos sentarnos frente a una mesita o estante sobre el cual colocaremos una imagen de nuestro Maestro espiritual, flores, sahumerio y una vela o una lámpara de aceite encendida, la que deberá estar a la altura de nuestros ojos y colocada sobre una vasija o plato para evitar accidentes.

El lugar debe estar ordenado y limpio. El arreglo de los objetos debe ser agradable, dirigido a despertar nuestra inspiración y devoción.

Postura: Es indispensable que la postura para meditar sea estable y cómoda, pues aquietando el cuerpo se estabiliza el flujo de la energía, ayudándonos a alcanzar una mejor concentración.

Podemos sentarnos en una silla, en el piso, sobre un almohadón o sobre una tarima de madera cubierta con un pedazo de tela.

La clave es mantener la cabeza, el cuello y el tronco formando una línea recia, y luego ir relajándonos sin perder la postura alcanzada. Debemos relajar el cuello, los maxilares y los hombros en su postura natural. También aflojaremos las piernas desde la cadera hasta los pies. La mano derecha sobre la mano izquierda, y ambas descansando sobre el regazo sin tensiones, con los pulgares tocándose ligeramente. También se pueden poner las manos descansando sobre las rodillas, recordando colocar las palmas hacia arriba durante el día y las palmas hacia abajo por la noche.

La vestimenta debe ser confortable y apropiada, tomando en cuenta la temperatura de la habitación. Es aconsejable quitarse los zapatos, especialmente si meditamos sentados en el piso.

No conviene meditar acostados.

Horario y regularidad: Es muy importante meditar todos los días a la misma hora y en el mismo lugar; de esta forma creamos un hábito que nos ayudará a realizar la práctica cada vez mejor.

Si al llegar el horario no podemos estar en nuestro lugar habitual, realizaremos la práctica mentalmente donde estemos y recordaremos el estado de paz y armonía.

El horario más adecuado para la meditación es el de la madrugada, cuando las actividades del día aún no han comenzado y por lo tanto no interfieren en nuestra práctica. Se aconseja comenzar la meditación entre las 3 y las 7 a.m., dependiendo del clima y las costumbres familiares. El horario de la noche es también asunto de costumbre: algunas personas utilizan la hora del crepúsculo y otras lo hacen antes de irse a dormir.

No conviene meditar luego de las comidas, pues el proceso digestivo no favorece la actividad mental.

"No se bañen antes de meditar, porque el baño estimulará sus sentidos y se sentirán llenos de impulsos en todas direcciones."

Duración de la práctica: 10 ó 15 minutos son suficientes para el principiante, ya que es mejor practicar unos pocos minutos con plena atención a permitir que la mente se distraiga con otros pensamientos. La práctica podrá ser fácilmente extendida, de manera natural y espontánea, cuando se alcanza un estado de paz y armonía.

Antes de sentarnos a meditar, todo deberá estar preparado, con la llama encendida y los objetos ordenados.

Alimentación: Es muy importante alimentarse correctamente pues somos lo que comemos. Se aconseja una dieta ligera y natural a base de cereales, harinas integrales, verduras y hortalizas, frutas, frutos secos, miel, etc. Una alimentación equilibrada y sana nos purifica mentalmente.

Los alimentos enlatados, los procesados químicamente y los muy condimentados actúan negativamente sobre nuestra salud física y mental. También conviene evitar los tóxicos como las bebidas alcohólicas, cigarrillos, drogas, estimulantes y alucinógenos.

Recordemos que Sai Baba nos dice que también es alimento todo lo que nos llega a través de los sentidos; por ello, es aconsejable buscar buenas compañías, buenas lecturas, evitar lugares muy ruidosos así como espectáculos violentos.

Antes de ingerir alimentos podemos ofrecerlos a Dios, dando gracias con una plegaria, para que los bendiga, convirtiéndolos así en alimento para nuestra salud física y para nuestra evolución espiritual.

ALGUNAS ACLARACIONES

La práctica de la meditación nos mejora y nos purifica. ¿Qué podemos hacer nosotros con esa mejoría? Podemos servir a nuestro prójimo y nutrir nuestras vidas con la Verdad, la Acción Correcta, la Paz, el Amor y la No Violencia.

¿Qué hacer con los pensamientos que surgen en la mente? No hay que darles importancia, dejando que pasen por sí solos, sin reprimirlos mientras adoptamos la actitud de un testigo indiferente y dirigimos nuestra energía a retomar la práctica.

No debemos detenernos en la búsqueda de poderes extrasensoriales, pues la meta a alcanzar debe ser de bienaventuranza.

Cabe aclarar que la técnica de meditación es todo el proceso a realizar explicado en sus múltiples pasos y que el estado de meditación es un estado de dicha y bienaventuranza concedido por la Gracia Divina, en el cual uno se olvida de sí mismo, para fundirse con la Divinidad.

EJERCICIO DE VISUALIZACION

La visualización consiste en formar imágenes mentales a voluntad. Para ejercitar esa capacidad natural vamos a utilizar una llama, pues es la forma de la luz en nuestro corazón espiritual, es la esencia de nuestro Ser y símbolo del Amor. Además Sai Baba dice: "La llama no disminuye su brillantez aunque con la misma se enciendan muchas otras, por eso es el símbolo más apropiado del Eterno Absoluto".

Miramos la llama que está frente a nosotros, observando cada uno de sus detalles, su forma, altura, colores, el calor que desprende, su luminosidad, etc.

Luego de unos minutos cerramos los ojos y tratamos de reproducir la forma de la llama en nuestro entrecejo. Si no lo logramos, repetimos el ejercicio nuevamente, tantas veces como sea necesario para lograr la visualización.

TECNICA DE LA MEDITACION EN LA LUZ

Comenzamos la práctica pronunciando tres veces el OM (o múltiplos de 3) lentamente. El OM es el sonido primordial, fundamental, símbolo del Absoluto Universal.

Si OM está compuesto de las letras A U M. La A emerge de la garganta, la U vibra sobre la lengua y la M termina en los labios.

Imaginamos frente a nosotros a nuestro Maestro espiritual o la forma bajo la cual adoramos a Dios. Esa forma radiante de luz y energía divina nos ilumina.

Le pedimos su guía y protección en esta práctica y nos encomendamos a El con nuestras propias palabras o con una plegaria. Si no amamos una forma de Dios en especial, podemos sentir Su Presencia imaginando una luz potente, limpia y clara.

Luego muy calmados, respirando naturalmente por la nariz, sin forzar la respiración, llevamos la atención a cada inhalación y exhalación.

Comenzamos a repetir mentalmente el mantra SOHAM (la H suena como una J muy suave) de 3 a 5 minutos de la siguiente manera: inhalamos SO y exhalamos HAM.

SOHAM significa Yo soy El, Yo soy uno con El, Yo soy el Uno, Yo soy Dios. Además es un mantra inherente al ser humano, que al respirar lo repite inconscientemente veintiún mil seiscientas veces por día, afirmando de esa manera su unidad con Dios.

Llevamos la atención al entrecejo donde visualizamos la luz, con la forma de la llama de la vela. Si acostumbramos a adorar a Dios bajo una forma en especial (Cristo, Krishna, Buda, Sai Baba) o con una forma de la Naturaleza (flor, Sol, paisaje) podemos visualizar esa forma radiante de luz en el entrecejo.

Hagamos descender esa luz hasta el centro de nuestro corazón espiritual iluminando el camino. Cuando la luz entre en nuestro corazón, en el centro del pecho, imaginamos una flor de loto. Los pétalos se abren uno por uno, inundando de luz cada pensamiento y sentimiento, cada emoción e impulso y disipando la oscuridad. Imaginamos que la luz se vuelve más grande, más brillante y que ilumina las piernas, brazos y tronco.

Visualicemos la luz en nuestro corazón, como si tuviera millones de rayos, como un Sol que irradia su luz hacia todo el cuerpo. Esa luz purifica nuestra mente para que pensemos el bien, nuestros ojos para que veamos el bien, nuestros oídos para escuchar el bien, nuestra nariz para oler el bien y nuestra boca para hablar el bien.

Ahora nos hemos convertido en instrumentos de Luz, es decir de Amor, e imaginamos que la luz brilla en nosotros cada vez más intensamente.

Dejemos que esta Luz de Amor brille a nuestro alrededor envolviéndonos, y que irradie de nosotros en círculos cada vez más grandes, envolviendo a nuestros familiares, a quienes amamos, a nuestros amigos, compañeros, a los extraños y aun a quien por error consideramos como enemigo, pues él tiene la misma luz en su corazón.

Seguimos irradiando la luz a toda la Humanidad, a todos los seres vivos, a toda la Creación.

Nosotros somos uno con la luz que lo contiene todo, con la luz que lo compenetra todo, con la luz que abarca toda la Creación.

Nosotros nadamos en esa inmensidad que es el Océano de Luz de Dios.

Agradecemos a Dios por habernos guiado en esta práctica, con nuestras propias palabras o con una plegaria.

Repetimos OM SHANTI SHANTI SHANTI sintiendo la paz dentro de nosotros.

Recordemos lo que Sai Baba dice:

"El proceso de meditar en la luz se tiene que entender como sigue: primero sientan que están en la luz, luego sientan que la luz está dentro de ustedes, después tengan la conciencia de que ustedes son la luz, ni más ni menos y sepan que la misma luz está en todos. "

"Dios es la luz, la luz es Dios. No hay fronteras entre la luz de Dios y la luz que son ustedes, éstas se funden, se complementan."

"El aspirante espiritual debe entender claramente que todos los sufrimientos y preocupaciones mundanos son temporales y transitorios, y que la repetición del Nombre de Dios y la meditación son para superar tales penas. Tiene que entender que el sufrimiento y las preocupaciones son externos, que pertenecen a este mundo y que la. repetición del Nombre de Dios y la meditación pertenecen al reino del Señor. "

"Su progreso debe manifestarse por su carácter y su comportamiento. La meditación debe transformar su actitud hacia los seres y hacia las cosas, de otro modo es un engaño. "

Nota: Las comillas indican las palabras textuales de Sai Baba y pertenecen al libro "Sadhana, el Sendero Interno", Capitulo V. Para mayor información aconsejamos su lectura

TECNICA DE LA REPETICION DEL

NOMBRE DE DIOS

Esta es una técnica que consiste en la repetición del Nombre de Dios al tiempo que pasamos las cuentas de un rosario y visualizamos a nuestro Maestro espiritual.

La repetición puede hacerse mentalmente, susurrada o en voz alta.

Puede realizarse antes de la Meditación en la Luz o en cualquier momento del día.

Sai Baba dice: "Tienen ustedes toda la libertad para escoger el nombre y la forma que les dará el suficiente aliento. Mientras meditan, la mente fácilmente se ocupa de otro asunto, toma otro camino. Tienen ustedes que tapar esa salida por medio del nombre y de la forma de Dios y vigilar que el flujo uniforme de sus pensamientos hacia el Señor no sea interrumpido; si se vuelve a interrumpir usen rápidamente el nombre y la forma otra vez, sin permitir que su mente se salga más allá de estos dos límites, nombre por un lado y forma por el otro; entonces la mente no podrá extraviarse en un tercer lado".

Además: "Esta práctica debe hacerse repitiendo el nombre de Dios sin importar el número de veces que se propusieron (repetir), pero deteniéndose profundamente en la forma que representa el nombre y en los atributos divinos que connota, saboreándolo, deleitándose en El, gustando su dulzura, perdiéndose en su música. Siempre que hagan esta práctica deben tratar de mantener la conciencia en el Nombre" ("Dhyana Yoga").

 

  2005