Poemas Zen

(Tung-shan. Ensayos Sobre Budismo Zen, del Dr. Suzuki)

Cuidando de buscar la Verdad según los demás,

cada vez se retiraba más de mí …

Ahora ando sólo conmigo mismo,

y no hay otro más que yo;

no obstante, no soy él…

Una vez entendido esto,

estoy con Él cara a cara.

 

(Tozan, undécimo patriarca Zen (807-869).

La Práctica Del Zen, deTaisen Deshimaru)

No busquéis el camino en los otros,

en un lugar lejano;

el camino está bajo nuestros pies.

Ahora viajo solo…

Pero puede encontrarlo en todas partes;

ciertamente, él es ahora yo,

pero ahora yo no soy él.

Así también, cuando encuentro lo que encuentro,

Puedo obtener la verdadera libertad.

(Fu, de T´ai-yüan. Ensayos Sobre Budismo Zen, del Dr. Suzuki)

Recuerdo la época en que no tenía visión (satori),

cada vez que oía la flauta mi corazón se afligía.

Ahora no tengo sueños vanos en mi almohada,

me limito a dejar que el flautista ejecute el son que le plazca.

(Poema haiku japonés. Ensayos Sobre Budismo Zen, del Dr. Suzuki)

¡Oh! ¡Esto es Yoshino!

¿Q ué más puedo decir?

¡L a montaña ataviada con flores de cerezo!.

(Saigyó, periodo Kamamura (1168-1334).

Ensayos Sobre Budismo Zen, del Dr. Suzuki)

¡El aventado humo del monte Fuji

desapareciendo mucho más allá!.

¿Q uién conduce el destino

de mi pensamiento, extraviándose con él?.

(Canción tradicional japonesa.

Ensayos Sobre Budismo Zen, del Dr. Suzuki)

¿Llegó? ¿Llegó?

Voy a la orilla a encontrarme con él.

Mas en la orilla no hay nada salvo brisa

que canta entre los pinos.

(Bashó, poeta haiku. Ensayos Sobre Budismo Zen, del Dr. Suzuki)

Una rama despojada de hojas,

un cuervo posado en ella…

Este atardecer de otoño.

(Hsüeh-tou, compilador del Pi-yen-chi.

Ensayos Sobre Budismo Zen, del Dr. Suzuki)

La brisa primaveral se eleva suavemente sobre el distrito de Chang.

La perdiz canta tiernamente entre los arbustos cargados de flores.

La carpa que salta la turbulenta catarata que se parte en tres se convierte en dragón…

Y ¡qué necio es quien aun de noche la busca en la alberca!.

(Dogen. El Camino Del Zen, de Alan W. Watts)

Las flores se van cuando nos apena perderlas,

los yuyos llegan mientras nos apena verlos crecer.

(Budismo tibetano, tradición del Sendero Breve.

El Camino Del Zen, de Alan W. Watts)

Nada de pensamiento, nada de reflexión, nada de análisis,

nada de cultivarse, nada de intención:

deja que se resuelva solo.

(Zenrin Kushu. El Camino Del Zen, de Alan W. Watts)

No puedes conseguirlo poniéndote a pensar;

no puedes buscarlo sin ponerte a pensar.

(Cheng-tao Ke. El Camino Del Zen, de Alan W. Watts)

Como el cielo vacío, carece de límites,

pero está en su lugar, siempre profundo y claro.

Cuando tratas de conocerlo, no puedes verlo.

No puedes agarrarlo,

pero no puedes perderlo.

Al no poderlo tomar, lo tomas.

Cuando callas, habla;

cuando hablas, calla.

El gran portón esta abierto de par en par para dar limosnas,

y ninguna multitud bloquea el camino.

(Zenrin Kushu. El Camino Del Zen, de Alan W. Watts)

Una palabra establece el cielo y la tierra,

una espada nivela el mundo entero.

(Ikkyu, poema doka. El Camino Del Zen, de Alan W. Watts)

Comemos, evacuamos, nos acostamos y nos levantamos;

este es nuestro mundo.

Todo lo que tenemos que hacer después es morir.

(Zenrin Kushu. El Camino Del Zen, de Alan W. Watts)

Los gansos salvajes no se proponen reflejarse en el agua,

el agua no piensa recibir su imagen.

(Poema del Zenrin Kushu. El Camino Del Zen, de Alan W. Watts)

Quietamente sentado, sin hacer nada,

llega la primavera y crece sola la hierba.

 

2005 grancanariaweb