

A veces, mientras aprendes estas técnicas, el "cuidador" se ve bañado en un sentimiento de poder personal, sabiendo que él o ella puede causar que su pareja "cabalgante" llegue al orgasmo, simplemente haciendo un ligero gesto en el punto en el que la pareja "cabalgante" se deja ir y se relaja. Esta experiencia de poder no debe ser despreciada. Está llevando profundamente a darnos cuenta de que alguien ha dado su sexualidad a tu control, y es un placer de gran magnitud observar el proceso del desplegar el orgasmo de tu pareja, pero una vez hayas comprendido tu poder en la situación, no fuerces a tu pareja más allá del borde, pues puede desarrollar desconfianza, y la pareja que es continuamente forzada al orgasmo puede perder el buen sentido proprioceptivo que pueda estar desarrollando. [propriocepción" es un término fisiológico para la sensación/sentimiento kinestésico que se origina en el interior del cuerpo.] Ocasionalmente, cuando uno de los dos está necesitado sexualmente (por ejemplo, una mujer durante la parte ovulante de su ciclo menstrual), el obsequio de liberarse hacia el orgasmo puede ser ofrecido y aceptado, pero estáte preparado para que también, la oferta sea rechazada. Recuerda, en todo momento vuestro objetivo debiera ser compartir igualmente durante la experiencia, no adivinar qué crees que desea tu pareja.
Una recomendación de la duración mínima del tiempo para pasar intercambiando "oleadas" entre la pareja es veinte minutos. Muchos que han practicado y estudiado esto piensan, incluida yo misma, que aunque menos de cuarenta minutos será agradable, no producirá la experiencia espiritual perseguida. Recuerda, este momento es compartido por ambos; eso no quiere decir exactamente diez minutos cada uno en el "punto-límite", pues puede llevarles unos pocos segundos o un minuto el regresar a ese estado de "cabalgamiento en el límite" después de que has terminado tu turno como cuidador de tu pareja. Al incrementarse vuestra experiencia, encontrareis que podéis cambiar de cuidador a cabalgador en menos de un puñado de segundos; cuando eso ocurre, sólo debéis tener cuidado de no volveros confiados y "olvidar" relajaros cuando vuestro entrenamiento os diga que es el momento de relajarse.
Si, por razones de olvido o sobreexcitación, alguno en la pareja es conducido inexorablemente hacia el orgasmo, que ninguno se alarme, enfade o apene. Por una cosa, si habéis estado muy cerca del límite por mucho tiempo y ves a tu pareja resbalarse, es cuestión simplemente de sumergirte y unirte en la experiencia orgásmica. O, si lo prefieres, puedes observar, content@ en ver desde el punto aventajado de la contemplación calmada. En mi experiencia, cuando uno en la pareja falla al mantener la técnica de "cabalgar la ola", el o ella se medio disculpa y es perdonad@ con besos cariñosos; no tiene sentido la molestia o el resentimiento, porque ambos saben que el suministro de placer no se mide rácanamente, y que el equilibrio se restaurará en el tiempo debido.
Si llegáis a ser buenos en estas técnicas y las disfrutáis, podéis encontrar que habéis desarrollado la "satisfacción" de un orgasmo (esto es, vuestro impulso sexual se habrá manifestado temporalmente) después de veinte o treinta minutos, y no necesariamente querer un orgasmo, o podéis experimentar sensaciones orgásmicas que no están acompañadas de contracciones. Por otra parte, podéis encontrar que en ese momento en el que se decide si estar manifestados y en el que ninguno quiere un orgasmo convencional, sí quereis ambos, AHORA, y podéis finalizar el acto sexual tumultuosamente.
En la práctica tántrica no religiosa como el carezza, no hay premio ubicado en evitar el orgasmo totalmente contractivo -esto es, no hay teoría acerca de que la energía kundalini del hombre que brota de sus testículos hacia su cerebro y cae de nuevo hacia abajo se "desperdicia" si eyacula- así pues, elegir tener un orgasmo o no tenerlo depende de vuestra personalidad, del día del mes (para la mujer), y de cómo vosotros os sentís acerca de los beneficios del Tantra "puro" (sin orgasmo), y cuánto disfruta cada uno del entrenamiento físico puro del avance hacia el orgasmo.
Para más acerca de las técnicas relacionadas en carezza y que no ocurren en la mejor conocida disciplina del yoga tántrico, mira mis páginas de Técnicas Carezza y del Control de la Eyaculación en el Varón.
ES ESTO SEXO SAGRADO... O SÓLO "BUEN SEXO"?
Ninguna cantidad de práctica en las "técnicas" te garantizará la experiencia espiritual, y detestaría prometer algo así a quien lea esto. De hecho, puede decirse que la búsqueda de la maestría en las "técnicas" es como un callejón sin salida, pues estudiar el método para excluir el desarrollo de la veneración sincera por la vida y la unión sexual puede no llevar más allá de una cierta cantidad de control sobre el acto sexual, sin el sentimiento de temor santo y gloria espiritual que es esencial en la experiencia del Tantra y carezza.
Aún así, en mi opinión -basada en mi experiencia personal y la de mis amig@s- estas técnicas son más que una receta para el buen sexo. Creo que si te involucras en ellas con un corazón respetuoso, tú SÍ experimentarás sentimientos espirituales mientras las haces. Estos sentimientos espirituales han formado la bases de varios religiones orientadas hacia el sexo y cultos mágicos, pero está en ti el ubicarlos en aquel contexto metafísico que mejor se adapte a tu propio ser.
Las prácticas tántricas hinduistas tradicionales -comer los cinco alimentos sagrados, elevar la energía kundalini a través de tus chakras, buscar la luz azul, y todo eso- son útiles para ti en tanto aceptes las premisas alegóricas, religiosas, alquimistas o simbólicas que subyacen en ellas.
Si percibes al chakra-corazón como nada más que el lugar de una bomba muscular, no tendría sentido para ti visualizar la energía kundalini en tu corazón. Pero algo ocurrirá en tu corazón, nada menos, y encontrarás un nombre para ello.
Si piensas que el dios Shiva y la diosa Durga son remotos y oscuros para tu experiencia diaria o condicionamiento cultural, sería una pérdida de tu tiempo aprender sus nombres o atributos iconográficos y gestuales. Pero sin nombre o con el, sentado en la manera del loto o no, tú y tu pareja entrareis en un reino de divinidad, así que estar preparados, pues Tantra os llevará allí.
Para permitir que los sentimientos sexualmente espirituales evolucionen sin incluirlos en un contexto religioso, prueba la técnica carezza, mira a los ojos de tu pareja, pensando acerca de la universalidad del congreso sexual entre todas las especies, y entonces extendiendo tu consciencia más allá de la pareja hacia el mundo y el cosmos. Podrás encontrarte en lo que se suele llamar "el océano magnético", una sensación de que eres una parte activa de una experiencia sexual universal en marcha, que es la vida misma. Esta sensación de magnetismo durante la mediación dio pie en el Siglo XIX a otro nombre para carezza-magnetación, un término acuñado por John William Lloyd.
COMENZANDO -- CON TU PAREJA O SÓLO
Si estás en una relación de compromiso y te interesas en Tantra o carezza, debieras ser cauto al comentar el tema con tu pareja. él o ella podría tomar tu interés como la evidencia de que estés desinteresado en sexo "normal" o puede sentir que desacreditas su sexualidad, que no es "suficientemente buena" para ti. Tu pareja puede pensar que no es "romántico" discutir espiritualidad basada en lo biológico, o que requerir un poco de práctica en la actividad sexual sea menos "espontáneo" que la actividad sexual no tutelada. Estáte preparado para afrontar estas preocupaciones pacientemente.
Si no tienes pareja, una forma de explorar Tantra como una experiencia espiritual es invocar una. En el Tantra budista tibetano este amante imaginario se llama tulpa. Cuando invocas un@ tulpa, ofrece honor y respeto a la persona en la que la imagen está basada. No imagines que tu y tu tulpa están haciendo cosas convencionales, "calientes" y "sexys"; en su lugar, imagina que tu tulpa y tú están meditando y magnetizando como se describe arriba. Si decides tener un orgasmo, ofrécelo a tu tulpa como lo harías con tu amante, como una oración, una bendición, un don sagrado. Un amigo tántrico, querido y gracioso, una vez describió sus orgasmos masturbatorios sagrados parafraseando una vieja canción de The Shirelles:
Cada noche antes de ir a la cama, cariño
Susurro una pequeña oración para ti, cariño
Y le digo a todas las estrellas allá arriba
"Esto es dedicado al Amor de Una-Mirada"
Espero que estas pistas sencillas lleguen a los lectores a los que pretenden llegar. No soy profesora de Tantra, solo una mujer carezza; para más información, puedes desear leer libros de este tema o hacer un taller de Tantra yoga o clases de entrenamiento por un profesor cualificado. Si buscas un gurú de yoga tántrico o un profesor de técnicas tántricas occidentalizadas, por favor, acude a la Lista de Profesores mantenida por E-Sensuals (a la que no estoy afiliada). La gente nombrada en esa lista tienen reputación y muchos de ellos viajan a varias regiones del mundo, así que pide los calendarios de sus giras.
Lo que quieras que hagas ahora, has de saber que no estás sól@. El Sexo Sagrado es el océano magnético en el que tus camaradas humanos están flotando incluso mientras lees estas palabras. Si todos fueran como nosotros, este mundo sería un lugar más pacífico en el que vivir.

