Poemas Zen

(El Camino Del Zen, de Alan W. Watts)

El monte Lu en lluvia y niebla; el río Che muy crecido.

¡A ntes de que fuera allí, no cesaba el dolor del deseo!

Fui allí y retorné… No fue nada en especial:

el monte Lu en lluvia y niebla; el río Che muy crecido.

(El Camino Del Zen, de Alan W. Watts)

La gloria matutina que florece una hora

no difiere en esencia del pino gigante

que vive un milenio.

(Gochiku, poema haiku. El Camino Del Zen, de Alan W. Watts)

La larga noche;

el sonido del agua

dice lo que pienso.

(Hoyen (Fa-yen) de Gosozan (Wu-tso-shan) muerto en 1104.

Ensayos Sobre Budismo Zen, del Dr. Suzuki)

Un lote de tierra labrantía yace en silencio, junto a la colina.

Cruzando mis manos sobre el pecho, pregunto gentilmente al viejo labriego:

"¿Con cuánta asiduidad lo vendiste y lo volviste a comprar?".

Me placen los pinos y bambúes que convidan con refrescante brisa.

(Poema popular japonés. El Camino Del Zen, de Alan W. Watts)

Así es la vida:

siete veces abajo,

¡o cho veces arriba!.

(Goso Hóyen. Ensayos Sobre Budismo Zen, del Dr. Suzuki)

Cien años: treinta y seis mil mañanas.

¡E sto mismo, viejo amigo, sigue adelante por siempre!.

(Chuang-tzu. El Camino Del Zen, de Alan W. Watts)

El cuerpo como hueso seco,

la mente como cenizas muertas;

eso es verdadero conocimiento:

no esforzarse en saber el porqué.

En la niebla, en la oscuridad,

el sin mente no puede planear.

¿Q ué clase de hombre es ese?.

(Lao-tzu, El Tao. El Camino Del Zen, de Alan W. Watts)

¡Suprimid el talento y acabaréis con las ansiedades…!

La gente, en general, es tan feliz como si estuviera de fiesta,

o como si subiera a una torre en primavera.

Yo solo estoy tranquilo, y no he hecho signos,

como un niño que aún no sabe sonreír;

desamparado como si no tuviera casa adonde ir.

Todos los otros tienen más que suficiente,

y solo yo parezco estar necesitado.

Posiblemente mi mente sea la de un tonto

¡q ue es tan ignorante…!.

Los vulgares son brillantes,

y solo yo parezco ser torpe.

El vulgo discrimina,

y solo yo parezco más que suficiente.

Soy negligente como si fuera oscuro;

a la deriva, como si no me apegase a nada.

La gente, en general, todos tienen algo que hacer,

y solo yo parezco carecer de habilidad y práctica.

Yo solo soy diferente de los otros,

pero valoro la búsqueda del sustento que viene de la Madre.

(Han-shan. Ensayos Sobre Budismo Zen, del Dr. Suzuki)

Pienso en los veinte años que pasaron,

cuando acostumbraba volver a casa tranquilamente desde el monasterio;

toda la gente que vivía en el monasterio decía:

"Han-Shan es un idiota".

Reflexiono: ¿soy realmente un idiota?.

Pero mis reflexiones no logran resolver la cuestión,

pues ni yo mismo sé quién es el yo.

Me limito a bajar la cabeza; no son necesarias más preguntas,

porque ¿de qué puede servir el preguntar?.

Que vengan y de mí se burlen todo cuanto gusten,

yo sé muy claramente qué quieren decir,

más no he de responder a sus befas,

pues eso se adapta admirablemente a mi vida.

(Chih-jôu discípulo de Yüan-t´ung. Hsü-chuan

(Transmisión de la lámpara), XX. Ensayos Sobre Budismo Zen, del Dr. Suzuki)

Durante veinte años peregriné

todo el camino de Este a Oeste;

y ahora, al encontrarme en Ch´i-hsien,

veo que jamás di ni un paso adelante.

(Hui-yüan. De Hsü-chuan (Transmisión de la lámpara).

Ensayos Sobre Budismo Zen, del Dr. Suzuki)

¡Oh, este raro suceso…!

¿Cóm o no me alegraría dar por él diez mil piezas de oro?

Tengo un sombrero sobre mi cabeza, y un atado alrededor de mis ijares.

¡Y en mi cayado llevo la brisa refrescante y la luna llena!.

(Ensayos Sobre Budismo Zen, del Dr. Suzuki)

Las sombras del bambú están barriendo las escaleras,

pero no se agita el polvo.

La luz de la luna penetra hondamente en el fondo del estanque,

(Poema del Zenrin Kushu. El Camino Del Zen, de Alan W. Watts)

Los árboles muestran la forma corporal del viento;

las olas dan energía vital a la luna.

(Mumon (Wu-mên). Ensayos Sobre Budismo Zen, del Dr. Suzuki)

Cientos de flores primaverales; la luna otoñal.

Una refrescante brisa estival; la nieve invernal.

Libra tu mente de todo vano pensamiento

¡Y cuán agradable es para ti toda estación!.

(Nansen (Nanch´üan). Ensayos Sobre Budismo Zen, del Dr. Suzuki)

Bebiendo té, comiendo arroz,

paso mi tiempo tal como viene.

Observando el río, contemplando las montañas…

¡C uán sereno y descansado verdaderamente me siento!.

(Suttanipáta, vers. 949 y 1099. Ensayos Sobre Budismo Zen, del Dr. Suzuki)

Lo que está ante ti, descártalo;

que nada quede detrás de ti.

Si luego no captas qué hay en medio,

en nada vagarás.

(Kena-Upanishad. Ensayos Sobre Budismo Zen, del Dr. Suzuki)

Lo concibe quien no lo concibe;

quien lo concibe, no lo conoce.

No lo entienden quienes lo entienden;

lo entienden quienes no lo entienden.

(Fa-yen de Wu-tsu Shan. Ensayos Sobre Budismo Zen, del Dr. Suzuki)

La hoja de la espada de Chao-chou está fuera de su vaina.

¡C uán fría como escarcha, cuán flamígera como llama!.

Si uno intenta preguntar: "¿Cómo es eso así?",

de inmediato aparece una división: esto y aquello.

(P´ing-t´ien el Mayor. Ensayos Sobre Budismo Zen, del Dr. Suzuki)

El resplandor celeste no se opaca,

la norma perdura por siempre jamás.

Para aquél que traspuso esta puerta,

no hay razonamiento, no hay erudición.

(Dhritaka, sexto patriarca Zen.

Ensayos Sobre Budismo Zen, del Dr. Suzuki)

Penetra en la verdad última de la mente,

y no tendrás cosas y no-cosas.

Iluminados y no-iluminados… son lo mismo.

No hay mente ni cosa.

(Manura, vigésimosegundo patriarca Zen.

Ensayos Sobre Budismo Zen, del Dr. Suzuki)

La mente se desplaza con las diez mil cosas;

hasta cuando se mueve está serena.

Percibe su esencia a medida que se mueve,

Y no hay júbilo ni aficción.

(Fudaishi (Fu-ta-shih). Ensayos Sobre Budismo Zen, del Dr. Suzuki)

Ando con las manos vacías y con todo la espada está en mis manos;

marcho a pie, y con todo a grupas de un buey voy cabalgando:

cuando transpongo el puente,

he aquí que el agua no fluye, pero el puente sí.

 

2005 grancanariaweb